La filosofía de la “INSTITUCION EDUCATIVA SANTA TERESITA” se basa en principios humanísticos – cristianos; como parte de la Iglesia, ha querido que, a través de su historia, se promueva el desarrollo integral de la persona, llamada, según el concilio Vaticano II, a construir un mundo mejor y mas humano, logrando una sociedad en proceso de liberación con un destino trascendente. Y comprometido con el Evangelio desde su condición de Bautizado Católico.
Tiene como finalidad primordial: “servir a la comunidad, promover la honestidad, la prosperidad general y garantizar la efectividad en los principios, derechos y deberes consagrados en la constitución, las leyes y el manual de convivencia; facilitar la participación de todos en las decisiones que los afectan y en la vida económica, política, administrativa, cultural y social del país”.
Los niños, las niñas y los jóvenes deben desarrollar su capacidad de solidaridad, para liderar actividades que tiendan a la superación de las situaciones difíciles y problemáticas en las que se encuentra inmerso el otro, dentro de su ámbito social y cultural, de la misma manera debe estar dispuesta a trabajar en la ampliación de su campo intelectual por medio de la investigación, la observación, la lectura, la información, la participación y demás procesos que tenga la oportunidad de realizar.
Con sus principios filosóficos la Institucion Educativa pretende promover una persona que desarrolle sus capacidades afectivas, físicas, intelectuales, artísticas, morales y religiosas; para el logro de una personalidad promovida mediante un proceso gradual, capaz de asumir su responsabilidad en el correcto ejercicio de sus deberes, en pro de una educación liberadora y personalizante como lo exige el estado actual de América Latina.
Según lo contempla el artículo 16 de la constitución de 1991. “todas las personas tienen derecho al libre desarrollo de su personalidad sin mas limitaciones que las que le imponen los derechos de los demás y el orden jurídico”. Para lo cual es necesario descubrir líneas orientadoras del cambio que el momento histórico reclama en la formación de una juventud nueva que debe realizarse en este nuevo milenio.